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martes, 22 de marzo de 2016

Y EN EL PRINCIPIO, FUE EL CUADERNO… Bocetos para la creación del juego Monument Valley


Me fascinó el universo lúdico creado por el diseñador Ken Wong, su homenaje animado a Escher; aunque también vi en él a Piranesi, a De Chirico, las Mil y Una Noches o el observatorio astronómico de Jantar Mantar…
Monument Valley, la obra de Ken Wong, es un juego pacífico en perspectivas maravillosas con unas envidiables paletas de color.






Supuse que en el principio fue el cuaderno, y no me equivoqué. Si tenéis oportunidad y aún no habéis esquivado a los cuervos, no dejéis de llevar a la princesa Ida por este prodigio gráfico.




martes, 22 de octubre de 2013

Videojuego veraniego

Buenas! Como hacía ya tiempo de mi último post, os traigo una de mis frikadas de cuadernos raros.

Aprovechando que, por una vez, este agosto no tenía curro pendiente para septiembre y que, después de viajar todo lo viajable en julio, tenía plan de tranquileo en la playa, este verano eché la Xbox junto con el bañador y aproveché para jugar el último Tomb Raider, que todavía no había sacado del plástico: un relanzamiento bastante decente de los orígenes del personaje. Y, porque la afición a los videojuegos no basta, me hice un diario del paseo por la isla aprovechando que un Laloran que tenía por ahí desaprovechado. El tema tiene su gracia porque, aparte de dibujar, se practica encajar páginas y contar la película. Aquí van unas cuantas páginas sueltas.








viernes, 22 de febrero de 2013

Cuaderno Muaré (19. Fútbol)

En óptica, un patrón de Moiré, es un patrón de interferencia que se forma cuando se superponen dos rejillas de líneas con un cierto ángulo, o cuando tales rejillas tienen tamaños ligeramente diferentes.

En la práctica, un cuaderno Muaré contiene dibujos que superponen dos miradas, con veraz ángulo lúdico y el tamaño siempre diferente de la importancia que les des.


domingo, 6 de enero de 2013

Calentamiento de España


para el partido amistoso contra Japón en la Caja Mágica. 40-12. XXXVIII Torneo Internacional de Balonmano de España y Rosca, la mascota oficial de la R.F.E.BM., bailando el Gangnam Style.  

Nos dieron invitaciones allí que nos fuimos, era el primer partido de balonmano que veía (en tele y en vivo) es que no soy de ver deporte. Me presenté con el cuaderno como plan B por si el A no me gusta, pero estuvo muy entretenido y disfruté los dos planes.

domingo, 23 de diciembre de 2012

Cuaderno Muaré (15. Clubes. Estos son nuestros colores)

En casa, Martín, el pequeño, es el futbolista y hoy es un día importante para él.
Montañeros somos todos, del Club Atrafal de Requena, en Valencia.
Estos son mis primeros dibujos con sus colores. Estos son nuestros colores.



lunes, 26 de noviembre de 2012

Volleyball escolar. Animando con los colores al equipo

 Este año me toca animar a las jóvenes deportistas del equipo de voleibol del Insti de mis hijas que están metidas en la liga intercentros, en concreto mi hija menor. Sorteamos los días de música y los de partido. En el anterior no pude ir a animarlas y perdieron, en este último dió la casualidad que me acerqué a arroparlas y ganaron. Como ya sabéis que todo se lleva mejor con un rotulador en mano les hice un par de dibujos entre grito y grito y esto les gustó. Los equipos tienen mascotas, banderines, distintivos,... estas parece que prefieren un talismán más voluminosos y que hace garabatos que luego les gusta verlos. Así que me requieren como reportera del equipo en su liga anual. A ver cuántos partidos consigo dibujar. Por ahora vamos 1 de 2.

martes, 18 de septiembre de 2012

De frikeo con los amigos

¡Buenas! Por aquello de poner algo distinto, voy a recuperar un puñado de bocetos que de cuaderno callejero tienen más bien poco, porque los hice encerrada cual en bunker nuclear.

Hete aquí que una de las manías que tiene uno de mis grupetes de amigos (os voy a dar pistas, no son precisamente los deportistas) es la de alquilar una casa rural una vez al año (para lo que la usamos, como si nos dejaran una garita en el Metro) para ir de fin de semana, en teoría a disfrutar del aire libre, pero en la cruda realidad a empaparnos de videos de terror, espada y brujería, juegos de tablero desconocidos y partidas interminables de videojuegos, todo bien empapado de refrescos y comida basura.

Esta vez en particular el tema vino rodado porque la casa estaba colgada de una pared vertical en mitad de ninguna parte y el único camino para salir de allí venía a ser una cuesta de aúpa. De peli de terror, vaya, pero tendríais que haber visto nuestra cara de póquer cuando coincidimos con el dueño durante la única hora que salimos al campo para que nos diera el aire cuando el hombre nos comentó todo indignado que había gente que venía a estos sitios con una Nintendo en el bolsillo. Y nosotros con pantalla y proyector, Xbox con todos sus complementos, una pila de medio metro de libros de RPG y como 30 juegos de tablero. En fin, hard core friki. Ahí van unas cuantas páginas del finde, en mi cuaderno de rayitas.


El Pandemic es un juego bastante original (al menos para mí, que no soy experta), porque se juega de forma cooperativa contra el sistema, es decir, o gana todo el mundo o se pierde en conjunto. El sistema de juego es bastante sencillo y sirve hasta 6 jugadores. Os lo recomiendo a todos, hasta el punto de que éste era mío :D

Boceto ultra-rápido de una amiga jugando al Wings of War, otro jueguecillo de mesa muy divertido, con aviones de la II Guerra Mundial. Lydia es la reina de las reglas, en todas sus versiones, acepciones e idiomas, y como nadie más se las lee, de repente te sale con que en la versión alemana de la segunda edición si sacas un 6 con los dados se anula y ... en fin, ya cogéis la idea.



Este juego es estilo Risk: aparentemente sencillo, pero terminar una partida cuesta una vida entera. Eso si, la ambientación EEUU años 20 está muy chula y al que le guste H.P. Lovecraft habrá triunfado.



Y estas dos últimas de la maratón del Left 4 Dead en Xbox a dobles del domingo, en que nos pasamos en nivel difícil de una sentada tooooodo el juego hasta la fase del concierto, en que los zombies nos machacaron vilmente. Cómo no estaríamos ya de idas que llegamos al punto de trazar un plan de ataque en pizarra, así en plan Top Secret, pero sin vacas. Ni que decir tiene que fracasamos estrepitosamente. 

Como compensación, el resto del año somos casi normales ...