¡Buenas! Por aquello de poner algo distinto, voy a recuperar un puñado de bocetos que de cuaderno callejero tienen más bien poco, porque los hice encerrada cual en bunker nuclear.
Hete aquí que una de las manías que tiene uno de mis grupetes de amigos (os voy a dar pistas, no son precisamente los deportistas) es la de alquilar una casa rural una vez al año (para lo que la usamos, como si nos dejaran una garita en el Metro) para ir de fin de semana, en teoría a disfrutar del aire libre, pero en la cruda realidad a empaparnos de videos de terror, espada y brujería, juegos de tablero desconocidos y partidas interminables de videojuegos, todo bien empapado de refrescos y comida basura.
Esta vez en particular el tema vino rodado porque la casa estaba colgada de una pared vertical en mitad de ninguna parte y el único camino para salir de allí venía a ser una cuesta de aúpa. De peli de terror, vaya, pero tendríais que haber visto nuestra cara de póquer cuando coincidimos con el dueño durante la única hora que salimos al campo para que nos diera el aire cuando el hombre nos comentó todo indignado que había gente que venía a estos sitios con una Nintendo en el bolsillo. Y nosotros con pantalla y proyector, Xbox con todos sus complementos, una pila de medio metro de libros de RPG y como 30 juegos de tablero. En fin, hard core friki. Ahí van unas cuantas páginas del finde, en mi cuaderno de rayitas.

El Pandemic es un juego bastante original (al menos para mí, que no soy experta), porque se juega de forma cooperativa contra el sistema, es decir, o gana todo el mundo o se pierde en conjunto. El sistema de juego es bastante sencillo y sirve hasta 6 jugadores. Os lo recomiendo a todos, hasta el punto de que éste era mío :D
Boceto ultra-rápido de una amiga jugando al Wings of War, otro jueguecillo de mesa muy divertido, con aviones de la II Guerra Mundial. Lydia es la reina de las reglas, en todas sus versiones, acepciones e idiomas, y como nadie más se las lee, de repente te sale con que en la versión alemana de la segunda edición si sacas un 6 con los dados se anula y ... en fin, ya cogéis la idea.
Este juego es estilo Risk: aparentemente sencillo, pero terminar una partida cuesta una vida entera. Eso si, la ambientación EEUU años 20 está muy chula y al que le guste H.P. Lovecraft habrá triunfado.
Y estas dos últimas de la maratón del Left 4 Dead en Xbox a dobles del domingo, en que nos pasamos en nivel difícil de una sentada tooooodo el juego hasta la fase del concierto, en que los zombies nos machacaron vilmente. Cómo no estaríamos ya de idas que llegamos al punto de trazar un plan de ataque en pizarra, así en plan Top Secret, pero sin vacas. Ni que decir tiene que fracasamos estrepitosamente.
Como compensación, el resto del año somos casi normales ...