Fin de semana completo, empezando el viernes que tocaba ir a dibujar un concierto en el Pablo Gargallo al que no pude entrar (me cayó bronca por ello) porque el aforo estaba completo. Después tocaba ir a dibujar entre libros a la Feria del Libro de Zaragoza pero me pilló la lluvia y me refugié en el pasaje del Ciclón, aproveché para echarme una cervecita y un dibujo en familia... tocó la hora de cenar, y nos fuimos de Pizzería...¡No hay mal que por bien no venga!
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lunes, 5 de junio de 2017
martes, 22 de abril de 2014
En Orés con las ceras acuarelables.
Esta semana santa ha sido un poco rara en cuanto a dibujo, que no lo he hecho mucho. Estuve en Arnedo y no dibujé, y luego me fuí a Orés y hasta el segundo día no hice ni un garabato. Tocaba sketchcrawl y me auto convoqué.
Luego ya pasó como el rascar...todo es cuestión de empezar. Y más si sale un día desapacible, húmedo, lloviendo y con niebla y te quedas viendo el paisaje tras la ventana.
Descubres que el paisaje cambia por momentos, incluso desaparece en la niebla. Disfruté dibujando frente a la ventana y con las ceras acuarelables. No sólo descubrí aspectos distintos del paisaje, descubrí maneras distintas de trabajar con las ceras. Con contados colores. Necesitaba mezclas y rápidamente...Y aplicando el salpicado dí con estos trazos que parecen de acuarela, parecen los de siempre, pero yo se que no. La textura, el procedimiento, la rapidez, la intensidad del color...distinto...divertido.
Y aquí mi venganza a las nuevas naves en el paisaje... no las dibujo. Plantan naves delante de mi ventana afeando la vista...pues con la varita mágica del dibujo...ya no están. Y desde la caseta de los cazadores, lo mismo: el valle con contraluces y sin la nave... eso sí, el cementerio es propio del paisaje. Y aunque no lo creáis esa línea azul en el horizonte es la Sierra del Moncayo.
Luego ya pasó como el rascar...todo es cuestión de empezar. Y más si sale un día desapacible, húmedo, lloviendo y con niebla y te quedas viendo el paisaje tras la ventana.
Descubres que el paisaje cambia por momentos, incluso desaparece en la niebla. Disfruté dibujando frente a la ventana y con las ceras acuarelables. No sólo descubrí aspectos distintos del paisaje, descubrí maneras distintas de trabajar con las ceras. Con contados colores. Necesitaba mezclas y rápidamente...Y aplicando el salpicado dí con estos trazos que parecen de acuarela, parecen los de siempre, pero yo se que no. La textura, el procedimiento, la rapidez, la intensidad del color...distinto...divertido.
Y aquí mi venganza a las nuevas naves en el paisaje... no las dibujo. Plantan naves delante de mi ventana afeando la vista...pues con la varita mágica del dibujo...ya no están. Y desde la caseta de los cazadores, lo mismo: el valle con contraluces y sin la nave... eso sí, el cementerio es propio del paisaje. Y aunque no lo creáis esa línea azul en el horizonte es la Sierra del Moncayo.
miércoles, 27 de abril de 2011
miércoles, 23 de febrero de 2011
En la cocina, In the kitchen
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