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jueves, 4 de marzo de 2021

Hoy he soñado





Hoy he soñado que estaba en tratamiento "hormonal" para convertirme en árbol. Los médicos que me visitaban estaban encantados con mis avances, el tratamiento surtía efecto ya que mis piernas se estaban entumeciendo y quedándose rígidas antes de lo previsto.

 Me anunciaban emocionados que ahora ya sólo tocaba por mi parte decidir que árbol quería ser y dónde quería plantarme. Me recomendaban que lo hiciera para Enero, de ese modo para finales de Febrero, primeros de marzo florecería. 
 Me he despertado. Ayer soñé que me llamaban de un pueblo pesquero porque sabían que era experta en meter ballenas en botellas y ellos tenían una en su playa. Me dirigía hasta allí botella en mano, y los paisanos estaban intrigados en mi proceder. Coloqué la botella al lado de la ballena y...me desperté...igual de intrigada que los pescadores en cómo lo hacía. Me surgió la duda de si la ballena se haría tan pequeña como la botella, o la botella tan grande como la ballena. ¿De dónde vienen estos sueños?. Seguramente porque llevo varada en mi casa desde el 4 de Diciembre y últimamente sólo dibujo árboles desde mi ventana.











lunes, 30 de noviembre de 2020

Goya: Genio y Dibujo

Desde hace días Goya me ronda en la cabeza, y creo ya que hasta en sueños, el Maestro y Genio del Dibujo, nuestro mayor ilustre pintor de Aragón.  

El año pasado vi la exposición de sus dibujos en el Museo del Prado "sólo la voluntad me sobra". La disfruté muchísimo a pesar de la, impensable en este momento, aglomeración de gente. A pesar de su extensión e intensidad. 

 Mi hija me había soplado que hiciera el recorrido a la inversa. En las últimas salas estaban los dibujos más desconocidos y además la gente se iba cansando y no todos concluían la exposición, así que me dejé bien aconsejar y acerté, descubrí un Goya más humano, crítico si cabe, más expresivo, más desinhibido y actual. Maestro del dibujo y de la narrativa, por qué no decirlo; del cómic.

 ¡Hay tanto que nos puede enseñar Goya!, su mirada, sus temas, sus procesos, sus técnicas, su narrativa, su genialidad.

 En ese momento no se si le hice una entrada porque no dibujé en la sala, demasiada gente y demasiada obra para detenerme, pero ahora Goya se mete en mi pensamiento, en mis sueños y creo que en mis proyectos, así que no quiero dejar escapar la ocasión para homenajearle, y recuperar tanta buena información que se generó a raíz de la exposición. Aquí un estupendo enlace que no hay que perdérselo. 

Ayer hacía una entrada en la que andaba cavilando acerca del sentido del dibujo en estos tiempos, y decía: El dibujo es un arma de autodefensa, denuncia y poder. Es un lujo, una suerte el ser dibujantes. Por eso casi apelo a la responsabilidad y a la concienciación de que nuestro dibujo tiene que ser útil para nosotros y quizá dando un paso más allá, para la sociedad. Debemos de ser cronistas, testigos de nuestros tiempos y sanadores de las dolencias actuales.

Palabras inspiradas en Goya y en su dibujo. Nuestro mejor modelo a seguir y a tener en cuenta.


domingo, 29 de noviembre de 2020

RETRATO DE UN CAMPO DE INTERNAMIENTO. GURS 1939-1944. Cuestionamiento, en domingo, del dibujo actual.




Ayer me acerqué al IAACC , o más conocido como el Museo Pablo Serrano  a ver una exposición Retrato de un campo de internamiento: Gurs 1939-1944.  dónde se han expuesto 78 de los casi 200 dibujos realizados por artistas que pasaron por el uno de los campos de internamiento más grandes de Francia como fue Gurs. Dibujos de artistas como: Julius Turner, Edith Auerbach, Karl Borg y Kurt Löw ... y de niños internados que escapándose de su miseria ponen su toque de color y magia a la dureza de las imágenes retratadas por los adultos.

Hace unos pocos años visité el campo en un día cálido y luminoso de verano, pero aún así podías imaginarte el horror de vivir allí cientos, miles de personas hacinadas y en condiciones infrahumanas. La humedad, siendo verano, se podía sentir. La visita se facilitaba gracias a unas pasarelas que te dirigían por el campo y te salvaban de las tierras fangosas que cuatro olvidadas gotas de lluvia ya hacían intransitables. Una imaginaba sin esfuerzo cómo se empantanaría aquello bajo la lluvia y el trajín de los presos.
Ayer por el frío (y mal iluminado) pasillo/sala de exposiciones, aún podía rememorar el silencio y ahogo que produce visitar Gurs siendo consciente de lo que fue. Si a esto sumas lo reflejado en los dibujos, lo que te hacen intuir la escasez de: alimento, libertad, momentos de paz, materiales, papeles,...El dibujo adquiere más fuerza y sentido y te cuestiona lo que actualmente dibujamos y cómo dibujamos.

 

Las acuarelas del campo donde sólo aparecen arquitecturas, paisaje, serenan el dibujo y te alejan de la dureza del momento.

 



En cuanto ejercicio sanatorio para los recluidos me parece de gran valor y sentido. El dibujo hace bello lo que no es, y por lo tanto alivia el ánimo.  Pero, no obstante vienen a ser la postal del Campo de Internamiento. Ejercicios vanos si pretendes denunciar o simplemente retratar el momento. Si tu dibujo va a ser crónica de la realidad presente. 

Al contrario de los dibujos que describen y narran el día a día. Escenas duras y parcas  vividas y contadas con el trazo duro, impotente del que retrata el momento. La figura humana en la arquitectura es la que dimensiona la realidad. En este caso la cruel realidad. Los retratos de los habitantes de ese olvido y condena te llegan al alma, más si piensas, nosotros que estamos habituados a dibujar no nos va a costar imaginarnos el momento, la mirada de retratado y retratista. Cada trazo como una caricia, un ánimo. Una huida y un rescate del uno al otro. 

Por otro lado están los dibujos que los recluidos regalaron a Elsbeth Kasser "El ángel de Gurs", donde encuentras dibujos realizados en el mismo penoso lugar pero como obsequios tienen brillo y delicadeza,  parecen gritar el agradecimiento eterno a la persona que les hizo más llevadero y más transitable el esperpento del internamiento. Aquí el dibujo tiene otra dimensión. Es objeto de alegría, agradecimiento. Obsequio, lo mejor que puede entregarle un dibujante a su ángel. Al fin y al cabo en el dibujo se desprende parte o mucho del artista y lo entregas con toda la bondad y gratitud al que te importa y te libera. Elsbeth Kasser, una de las cosas que hizo fue montar talleres de creación: de dibujo, de escritura, de canto...algo que nos debía hacer pensar lo liberador del arte y la creatividad, y no voy a meterme con su banalización en la educación actual porque hoy me acercaba aquí para hablar de otras cosas. 

El dibujo es un arma de autodefensa, denuncia y poder. Es un lujo, una suerte el ser dibujantes. Por eso casi apelo a la responsabilidad y a la concienciación de que nuestro dibujo tiene que ser útil para nosotros y quizá dando un paso más allá, para la sociedad. Debemos de ser cronistas, testigos de nuestros tiempos y sanadores de las dolencias actuales. 

Si os fijáis en las Postales, que ya están incluso trasnochadas,... ¿Quién manda postales en la era de internet?,... el espacio era aséptico, sin viandantes, o muy pocos. Una escenografía fría y atemporal.

¡No hagamos dibujo de postalitas!, comprometámonos con lo que dibujamos y sepamos ser útiles con el dibujo. 

jueves, 3 de septiembre de 2020

Dibujando

...¡Que es gerundio!.
Para dibujar no hace falta ni ganas, sólo es cuestión de trazar líneas o mover el pincel dejando caer manchas, o garabatear, o...podemos tener cosas que contar, que querer contar, o encontrarlas dibujando. A mis alumnos ya les digo que a dibujar se aprende dibujando. Gerundio tan extenso como es el propio concepto de dibujo.
¿Qué dibujo? ¿Cuándo dibujo?, ¿cómo dibujo?, ¿Por qué dibujo?:...¡Qué mas da!... Como en la canción: "el caso es andar", el caso es dibujar y disfrutar de lo que este acto te puede aportar. Ya no sólo por poder dejar impronta, ser testigo, reportero de tu mundo o de tu día a día. Simplemente por el instante de placer al que se llega practicando el dibujo. Sin más amarras. Y aprendiendo (de muchas cosas) dibujando. En la última entrada en el blog subía mis últimos dibujos, o pinturas, realizados en un cuaderno muy especial que me regaló en su día Ana Frazao. De esos cuadernos que de bonitos te dan tanto respeto que los vas reservando, reservando, y se van quedando sin rellenar. Llegó el momento, y le dí tiempo al dibujo. Me planteé "ejercitar" el color, y seguir aprendiendo. Esto me rompía los esquemas y las maneras y después de estar una hora o más con cada uno de esos dibujos (para mí eso es como un sopor...), pasaba a otro cuaderno, de esos en los que no cuesta: un Tiger de los cuadrados pequeños. En 10 minutos resolvía el mismo tema. No sólo se me soltaba el dibujo, se soltaban más cosas. El tiempo anterior, pura reflexión sobre el color y sobre la propia existencia, desenreda el alma y la vas dejando volar.





viernes, 3 de mayo de 2019

Carmen Aliaga. Madeleine y las otras





Soy otra, una más. Madeleine y las otras es un libro de poesía de Carmen Aliaga. Pone voz, sentimiento y espacio a la mujer. Yo soy una más, y ahí estuve en la presentación de su libro. "Me lo dibujé encima". Me puse sensible y aunque sólo llevaba un boli de dos colores, lo garabatee, me lo pedía el cuerpo. El encarnado lo puse después, quería hacerlas más visibles; como ahora.



viernes, 26 de abril de 2019

De vuelta, de vuelta. Con Lita Cabellut


Regreso, y lo disfruto con una exquisita entrevista a Lita Cabellut. Magnífica, grandiosa.
Antón Castro y Lita Cabellut en un fluido diálogo. Antón, remo en mano, haciendo fluir y brotar las sabias palabras de Lita. Hora y media que se me hizo corta de intensa. Un privilegio el estar ahí. Agradecida a la organización.







Dibujé como quien quisiera llevárselo todo. Como quien quisiera atrapar el secreto de Lita y su obra. Intensa persona y artista, que te enseña que no hay truco, sí magia. La pintura, el arte  hay que llevarlo dentro. Ser tu misma para sacarlo.
Mi homenaje en garabato.
Si no habéis visto la exposición, no os la perdáis.





sábado, 9 de marzo de 2019

Lápices violetas y morados para un 8M


Ayer volví a sacar los lápices a la calle. Hay gente que sabe cantar, grita con gracia, baila y anima a la gente a manifestarse, a vivir la denuncia como fiesta. Yo no. 
Ayer, 8 M 2019, hice huelga porque quería y podía. Hice huelga porque en España podemos hacerlo, por lo menos ahora. Ni siempre ha sido así, ni tenemos claro que lo siga siendo. Por eso luchamos y salimos a la calle. No soy buena manifestante que infunda energía para gritar, ni soy rápida haciendo eslóganes reivindicativos. Pero me gusta poder dejar testimonio de lo que se vive, se dice y se siente en las calles de mi ciudad. Por eso me armé con mis armas de dibujar e intenté pillar lo más posible de lo que vivía en un día tan importante para las mujeres, para los hombres. Para todos. Me encantó toparme con una pequeña pancarta que decía: Profesora manifestando, profesora educando. 
Me encantó saludar a alumnas y exalumnas. Seguro que habría también compañeras y ex compañeras, pero no tuve la suerte de verlas en la manifestación de la mañana, vibrante, de estudiantes y trabajadores. 
Por la tarde volví a acudir a la general. Sin dibujar. Mucho más multitudinaria, inmensa. Recordé la misma del año pasado, quizá menos numerosa, pero sí más emocionante. Me da miedo pensar que acabemos acostumbrándonos a salir a la calle y abarrotar de manifestantes la ciudad en apoyo a la mujer, a un cambio del mundo, y no seamos conscientes de la importancia y transcendencia de no olvidarnos al día siguiente de la necesidad de ese cambio, y la unidad por ese cambio. No quiero olvidar la emoción sentida el año pasado cuando vi tanta gente luchando por un frente común. Por el respeto y consideración a la mujer. Por las ganas de acabar con el patriarcado y sus maneras. Y me confirma que estoy totalmente de acuerdo con el eslogan de la pancarta de los estudiantes: EDUCACIÓN FEMINISTA PARA CAMBIARLO TODO.
#huelgafeminista






sábado, 2 de marzo de 2019

Reflexiones dibujando tiendas

N

Seguimos dibujando el comercio de El Gancho. Seguimos mirando de cerca y pausadamente lo que nos ofrece cada uno de los establecimientos que descubrimos al dibujarlos. Nuestro cuaderno es nuestro pasaporte o la acreditación que nos abre las puertas de estos locales y de la intimidad de sus regentes. Yo voy tardana, despacito, cuando puedo. Que no es cuando me gustaría. 
El Martes pasado me dirigí al " Espacio BienStar " en la Calle Santa Lucía nº5. El capitán de la nave: Javier. Me recibió amablemente y literalmente puso su corazón en mi mano (me regaló un corazón con escamas-corazoncitos- de jabón), además de su confianza y humanidad. Que es eso lo que ofrecen estos comercios de barrio: un servicio directo, con afecto, poniéndose a disposición del cliente. Javier se especializó en productos para mascotas, suplementos alimenticios, productos vegetarianos y veganos. Los centros comerciales que todo lo abarcan y se hacen con ello. Pusieron sus vitrinas dedicadas a las mascotas, a los productos ecológicos y energéticos, y por último para veganos. Ya no queda espacio para la tienda de barrio, pero Javier no desiste, y te ofrece terapias, masajes, consejos... y con el nombre de su " espacio de bienStar, OHrigen" nos recuerda que son "marcianos" en su planeta. Estrellas que titilan en nuestros barrios. Exclamando y reclamando una vuelta a lo esencial, al origen.
No muy lejos vuelvo a " Redivivus ", ya que hace unos días prometí a Nora que la dibujaría acompañando la fachada de su tienda. Entro a una tienda de tantas estos días. Un pasillo de colgadores con ropa de primera y segunda mano. Paredes llenas de medias, calcetines, calzoncillos, bragas, gorros, cinturones... colgados por las paredes. Al fondo, Nora. Ya no es cualquier establecimiento, es la tienda de Nora. Mujer emigrante, marroquí, musulmana. Me dice:... en España vivís bien. .-¿Y tú?, le pregunto. - Contesta: ¡...Bien! (no muy convencida). Para nosotros es más difícil. Muy duro querer mantener nuestros principios en otra sociedad distinta. . Vemos que nuestros hijos no encuentran su sitio ni su integridad. No son ni musulmanes, ni son chicos españoles como los otros. Es muy difícil. Yo quiero mi tierra, y quiero vuestra libertad, pero para seguir siendo lo que soy: Musulmana. Mujer libre, pero creyente y respetuosa a mis orígenes. En nuestra tierra no se puede hablar, manifestarte. Es muy difícil...vosotras no lo entendéis... 
Sales de la tienda feliz de conocer de primera mano una realidad. Un testimonio. Cabizbaja porque realmente nos cuesta entendernos los unos a los otros. Pero en esa distancia debe estar siempre la firmeza del respeto y el sentimiento de que todos somos humanos y con derecho a vivir en el mismo mundo. ¿Cómo? tendremos que hacer un esfuerzo por parte de todos. 
Vuelvo a mi rutina, y Nora y Javier se me han quedado además de en el cuaderno, en el pensamiento. Y me doy cuenta de que ambos me han hablado de lo mismo: orígen/es. ¿Será que el plural nos transforma? ¿Será que deberemos remontarnos más allá de los orígenes de cada uno para llegar al origen de todos?. La cuestión es que me doy cuenta que abrir una tienda es abrir un mundo. El Gancho está lleno de mundos y vivencias. A ver cuando vuelvo a poder acercarme a abrir y rellenar otra página de mi cuaderno.