Me fascinó el universo lúdico creado por el diseñador Ken
Wong, su homenaje animado a Escher; aunque también vi en él a Piranesi, a De
Chirico, las Mil y Una Noches o el observatorio astronómico de Jantar Mantar…
Monument Valley, la obra de Ken Wong, es un juego pacífico en perspectivas
maravillosas con unas envidiables paletas de color.
Supuse que en el principio fue el cuaderno, y no me
equivoqué. Si tenéis oportunidad y aún no habéis esquivado a los cuervos, no
dejéis de llevar a la princesa Ida por este prodigio gráfico.






