Buenas! Como hacía ya tiempo de mi último post, os traigo una de mis frikadas de cuadernos raros.
Aprovechando que, por una vez, este agosto no tenía curro pendiente para septiembre y que, después de viajar todo lo viajable en julio, tenía plan de tranquileo en la playa, este verano eché la Xbox junto con el bañador y aproveché para jugar el último Tomb Raider, que todavía no había sacado del plástico: un relanzamiento bastante decente de los orígenes del personaje. Y, porque la afición a los videojuegos no basta, me hice un diario del paseo por la isla aprovechando que un Laloran que tenía por ahí desaprovechado. El tema tiene su gracia porque, aparte de dibujar, se practica encajar páginas y contar la película. Aquí van unas cuantas páginas sueltas.






