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martes, 14 de agosto de 2012

Mercado Flotante



Ancianas en barca venden frutas exquisitas de la selva y cocinan manjares.

Aún queda un mercado flotante cerca de Bangkok que se sostiene por el turismo. Es un laberinto de canales repletos de sabores y colores.

A los lados del canal hay puestos de todo tipo y tailandeses que viven en la selva, ofreciéndote sus productos. Siempre te reciben con una sonrisa y un saludo que se realiza juntando ambas manos delante de la cara y bajando ligeramente la cabeza. Sawasdee ka, si te saluda una chica y sawasdee krub, si te saluda un chico.

Es un jolgorio de voces, saludos y ofrecimientos en un idioma que suena dulce, amable y positivo.

Si quieres comprar algo acercan tu barca con un gancho y negocias. Las ancianas cocinan con una habilidad tremenda, sobre la barca.

Lo mejor es la fruta: bananas enanas dulces como caramelos, fruta del dragón, mango delicioso, rambután y la reina de las frutas, el mangostino.






Flickr aquí


Más Bangkok



Y después de la noche, llegó la luz ...



El templo Wat Traimit alberga en su interior olor a incienso, a flores, a fruta fresca y ...el Buda de Oro, en posición de tocar a la tierra. La luz y el silencio lo inundan todo. La sonrisa tranquila de Buda te lleva irremediablemente a la calma..







En  el templo Wat Pho reposa el Buda reclinado, 46 metros de altura. Su gran dimensión, mirada relajada, su sonrisa y su posición cercana al nirvana imponen de nuevo la tranquilidad. Ya entiendo que alcancen la paz interior.

Cruzando el río Chao Phraya se encuentra el templo del amanecer o Wat Arun. Desde aquí se ve, en la orilla contraria, el Wat Pho y Palacio Real y el Wat Phra Kaeo, donde descansa el Buda reclinado.
Las pagodas en forma de campana son de estilo tailandés, a diferencia de las que tienen forma de mazorca, que son de estilo birmano.
 Las barcas cruzan a los monjes y al resto de los mortales de un templo a otro.

El templo pequeño tiene dentro imágenes de Buda bajo un árbol y serpientes en los tejados.

 Casas muy pobres pegadas al embarcadero.

A la derecha, la zona comercial y moderna de Bangkok.




viernes, 3 de agosto de 2012

Bangkok de contrastes

Nada mejor que dejarte perder en una ciudad que no conoces. A pesar de haber sido advertidos por gente del lugar, después de un largo día de caminata las cosas se te olvidan.
Los tuk-tuk o taxis de Bangkok son los encargados de despistar a los turistas empanados y decirles que el destino al que van no está disponible para llevarte a otro, que les paga comisión a ellos, claro. Este es uno de esos sitios:

Es un patio de una casa cualquiera, perdida en una calle cualquiera. No viene en el mapa. No tiene nombre. Ni control de sanidad. Pero tiene unas peceras con langostas vivas cuidadas por un anciano.
Irresistibles.






Unas cuantas manzanas más allá, como en otro mundo, se encuentra la zona de negocios Silom, repleta de rascacielos, hoteles, actividad,... y el tren elevado.


El "skytrain" recorre la parte moderna de la ciudad esquivando el imposible tráfico gracias a que circula a otra altura.





















Noche en Bangkok

Vida incesante y continua.
En Chinatown no se descansa.
A todas horas se cocina, se vende, se circula,...
No hay un metro cuadrado libre, salvo lo imprescindible para el tráfico.
Donde se recoje un puesto de venta al minuto siguiente hay un carrito de comida.
Olor fuerte de alimentos peculiares, evaporados por el calor del ambiente y la humedad ambiental.
Cables de luz masificados al igual que las calles.
Laberintos kilométricos de calles estrechísimas, llenísimas de mercancía  china, que desembocan en Yaowarat Road.