lunes, 24 de marzo de 2014

La DIGNIDAD que merecemos

Estuvimos el sábado en Madrid, en las Marchas por la Dignidad.

Cuando llegamos no me pareció tan grande la cosa.  
Lo primero que hicimos Patrizia y yo fue buscar un lugar donde se viera bien: deformación profesional. 
Por suerte había una baranda de piedra en alto y nos encaramamos allí con nuestros cuadernos. Se veía toda la plaza de Cibeles y hasta la torre de Colón.

Cada vez venía más y más gente.

Dibujamos sin parar durante casi tres horas y aún no habían pasado todos por delante de donde estábamos. 
Venían de vez en cuando a ver nuestros dibujos, a hacer fotos desde arriba, a comentar sobre la cantidad de gente. Había muchísima. Imposible calcular el número. 
Era muy emocionante estar ahí en medio.

Marchas de la dignidad  22M Madrid.

No llegamos a ir a la plaza de Colón. Nos estábamos quedando helados y era prácticamente imposible avanzar, así que tomamos un café y volvimos a casa con la sensación de haber vivido algo histórico.

Pusimos la tele en cuanto llegamos para ver qué decían, buscando que dieran la noticia en la cabecera de algún telediario y esperando ver imágenes desde arriba para confirmar lo que habíamos vivido aquella tarde.

Pero nos encontramos otra vez con las mentiras y el circo en los informativos.

Sólo hablaban de cargas policiales y de extremismo radical.

Yo no vi nada de eso. Yo vi miles y miles de personas de la calle reclamando de forma pacífica y civilizada derechos usurpados... Demasiado civilizadas para la que está cayendo...

Marchas de la dignidad. 22M. Madrid


Por suerte me queda la memoria y la experiencia de haber estado ahí, la suerte de haber sido una de ellas.
Y queda también ahora la sensación de que somos muchos los que estamos del mismo lado y de que al final tienen que ganar los buenos.
Somos gente normal pidiendo que se nos trate con la DIGNIDAD que merecemos. Sólo eso. 

9 comentarios:

clara dijo...

Aúpa dignidad, aúpa libertad y derechos para todos. Veo la entradacon orgullo y complicidad, los cuadernos hablan por sí solos. Gracias por estar ahí porque yo no estuve y me hubiera gustado ser una más en esa dignísima manifestación. Tus dibujos siempre sinceros dan cuenta de ese momento histórico que han querido camuflar y pervertir, pero ...ojo...las trampas siempre campan, y un día se las van a dar dobladas.

Inma Serrano dijo...

Yo pensé en ti, lo que hubieras disfrutado, Clara...
Ya pronto estamos en Madrid dibujando como locas!

Carmen Diaz dijo...

Gracias Inma por tus dibujos-reportaje, veraces, directos, sin manipulación posible. No estuve presencialmente, pero sí con el corazón. Por la DIGNIDAD de todos.
Abrazo.

URUMO dijo...

Con las manos ocupadas, SÍ, que se entere todo el mundo: en el lápiz, la pancarta, la cámara de fotos o las banderas (gusten o no, voces son). Buscadles adoquines o rodamientos a éstas dos y a sus maneras... Gracias Inma y Patrizia.

Sergio DS dijo...

No estuve, reconozco que no lo consideré, quizá porque esté desencantado de cualquier iniciativa DIGNA que cae en oídos sordos. Desde mi ausencia, mi ignorancia, y en consecuencia creerme o no lo que los medios difunden, y claro está, aquí hay mentiras para todos, sírvase usted la que más le guste.

Me indignan los violentos por pocos que sean, claro que estarán sea lo que sea que se manifieste. Una pena.

Saludos, gracias por los dibujos.

celia burgos dijo...

Geniales reporteras!!! Menos mal que ya no nos creemos lo que nos cuenta la tele...

Fusy dijo...

Los desalojos, son violentos.
El olvido de los dependientes, es violencia.
La negación de ayuda sanitaria, es violencia.
La condena al hambre, es violencia.
El desprecio hacia las mujeres, es violencia.
El paro y sus secuelas, violencia.
Gracias por narrar DIGNIDAD.

Fernando Abadia dijo...

Tremendo testimonio. Mil gracias

Juan Calderón dijo...

Personalmente creo que hubo dos hechos, uno legítimo, reivindicativo y pacífico con el que hay que estar por dignidad y convicción y que supisteis plasmar magistralmente en el papel.
Luego hubo otro cuando menos cuestionable y que creo que no tiene nada que ver con el primero.
Saludos.