Llegamos a Oporto. No conociamos esta fantástica ciudad llena de contrastes, de decadencia y modernidad. Siempre con el Duero y su Ribeira y sus puentes, presentes. Hay que volver.
Comiendo bajo el parral de la Adega Ribatejo
Guerra de camareros preparando gintonic en The Gin House
Las dos últimas de Guimaraes
Comiendo bajo el parral de la Adega Ribatejo
Guerra de camareros preparando gintonic en The Gin House
Las dos últimas de Guimaraes


