Miro aquí a la derecha y encuentro pocas entradas extremeñas: nada de Cáceres, nada de Trujillo o Mérida.
Nada. ¿Será verdad?
Pero yo estuve más a gusto que un cochino en una charca por allí (no se si está bien traída la comparación...)
Encontré precioso a reventar Trujillo (que no lo conocía), y Cáceres (aquí arriba) que albergaba un festival de música celta y todo.
Y dibujar en el teatro romano de Mérida fue como estar un ratito en el cielo.
(Al poner el ratón sobre los dibujos se mueven para los lados y se pueden ver completos)