miércoles, 2 de marzo de 2016

Evasión o Krakozhia


Esas son las dos únicas opciones cuando los aeropuertos te regalan un retraso de madrugada. Las terminales se vacían, los viajeros que quedan se tumban por la moqueta y te sientes como Viktor Navorski, el personaje que encarnara maravillosamente Tom Hanks para Spielberg.

Me ocurrió durante cuatro horas en el inhóspito aeropuerto Charles de Gaulle de París, y descubrí
(al menos hubo wifi) que allí vivió el hombre real que inspirase la película, un refugiado iraní, durante ¡8 años!
Llegado el caso, o te descubres ciudadano de la inexistente República de Krakozhia, o te evades por el cuaderno con cuanto tengas a mano y pinte, no hay término medio; ni terminal que se resista. ¡Bendito compañero de mochila!



13 comentarios:

clara dijo...

Buen compañero sí, pero en tus manos es una lámpara maravillosa que se deshace en sueños y deseos. Placeres para el que lo admira.

grupomixto dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
grupomixto dijo...

La noche, el viaje...sugerente!! seguiré la senda.
Esther Villa

Antonio MAESTRO MAGAZ dijo...

Hala pues.... a ver si encontramos una por alguna playa abandonada.....
Bueno ya sabes, como siempre magistral ¡¡¡¡

Ginebra dijo...

Precioso dibujo. Al inhóspito aeropuerto y a "la desesperada espera" se lo debes, en parte.
Saludos

Fusy dijo...

Pues qué quieres que te diga...yo casi agradezco ese retraso, aunque es cierto que tu no lo necesitas

URUMO dijo...

¡Gracias hermosos!

Jordà Vitó dijo...

precioso Urumo, mis más humildes felicitaciones--- aprender de cuadernista. Eso me falta, enorme abrazo i tonets a dojo maco

URUMO dijo...

¡¡Un abrazo Teresa!!

Pepa Torres Martinez dijo...

Una gran manera de vencer el insomnio, bien aprobechado, seguir así maestro.O:-)

URUMO dijo...

Gracias Pepa ¡un abrazo!

Marisa Ortún dijo...

Lo tuyo es soñar despierto. ¿Te inspiraron algo los techos del inhóspito ?
Siempre un placer.

URUMO dijo...

Hola Marisa: llevaba el regusto del desierto del Hoggar, uno de los paisajes del "Viajero de la noche" de Mauricio Maggiani. Un libro extraño y hermoso.