Necesitábamos ver el mar. Al menos una vez al año, contemplar el azul inmenso nos parece de vital importancia. Así que toda la familia nos hemos dirigido al cantábrico , sin rumbo fijo, hasta mojarnos en alguna playa. Hemos acabado en Troenzo (Asturias), hemos disfrutado de un `paisaje singular y maravilloso, como toda Asturias, como todo el cantábrico, como toda la costa de la península (para que nadie se moleste). He dibujado bastante, y me he atrevido a incarle alguna pincelada al
cuaderno maravilloso que me hizo Choni como obsequio de parte de los Canfraneros. He continuado el que parece mi cuaderno del verano, y he acabado el
56 de los estupendos cuadernos de Jaca, también de Choni.










