domingo, 5 de abril de 2015

Khamar fi daro (la luna en su casa)

Cuando se publica esta entrada, ya estoy de vuelta en La Rioja. Ha sido un mes de "intensa vida cotidiana", en el que me hubiera gustado mandaros todo lo observado, dibujado y comentado, desde allí, en caliente. Pero tenía que atender a cosas pendientes en España. Esta y las siguientes entradas salen de los más de dos moleskine que he dibujado in situ y las notas escritas que he ido tomando a diario. Espero que el relato no pierda interés, como no lo pierden para mi, las cosas vividas, pequeñas pero con buena carga de emoción y de sorpresa.



03/03/2015
He dedicado el día a actualizarme con el correo y he empezado a organizar las notas y dibujos para el blog, aprovechando la wifi de la Escuela de Artes. En casa no tenemos y estamos a expensas de préstamos de vecinos/familiares. Pero lo de la Escuela hay que pensárselo, porque está en el otro extremo de la wilaya, amplia ya de por sí.
Hemos vuelto al anochecer (Shabu no me deja ni a sol ni a sombra). Había un efecto lleno de magia en el cielo. La luna formaba un halo que se extendía como en ondas cada vez más irregulares. La abuela de Shabu contaba que mientras tenga esa aureola, la luna no puede moverse. Después de cenar he vuelto para dibujarla y no se había cumplido el pronóstico. Pero con el tiempo me entero de que es un pronóstico de cambio de tiempo.
He pasado un rato precioso. Y la familia, que ha salido a verme, también.