martes, 13 de diciembre de 2016

Iglesia Santa Isabel de Portugal. Zaragoza

Soy así de espabilada: Me dirijo a dibujar un coro, me pongo en primera fila, pretendo dibujarme a unos 50 jóvenes...Entran los del coro, cantan una pieza y se van. ¡Lógicamente al coro!.
Un emocionante concierto que me desconcertó el quererlo dibujar y me dediqué a aguantar a una niña que le dio el concierto a su abuela. Por más que quería concentrarme y disfrutar de la música se empeñaba la niña en perturbar el momento. Esto hice




3 comentarios:

Javier de Blas dijo...

Qué frescura! Me gustan!!

Esther Villa dijo...

Me gusta esta cúpula!

Marisa Ortún dijo...

El entorno y lo imprevisto influyen en el dibujante, sin duda. Para bien o para mal. En este caso para muy bien.