viernes, 8 de mayo de 2015

Dajla. En la jaima de Mohamed Ali (desde la de Fede Guzmán, en Madrid)

Hoy cuento mi viaje y comento mis dibujos en persona y anuncio la preparación de un crowdfunding para la edicion del libro Viajero en Tindouf
Será en la jaima que ha montado Fede Guzmán en el Palacio de Cristal del Retiro Madrileño a las 18:30h





18 al 23.03.2015
Al llegar a casa de Mohamed me atrae poderosamente su muro de adobe. Mientras dibujo se me acerca una de sus hijas, de unos seis años. Al otro lado de la callejuela está la casa de la abuela, que se aprecia a través de la pared caída. Están de obras.
Hay siroco cuando dibujo desde una de las esquinas del patio. Al día siguiente dibujo desde la otra esquina, cen una mañana calma y radiante. La jaima (casa) de Mohamed Ali es la tradicional. La gaitun y la daar enfrentadas en un patio cuadrado. En uno de los lados del muro, está la puerta. En el opuesto las dependencias: cocina, baño, almacén.
El huerto de Mohamed es también una preciosidad. Ahora no tiene nada cultivado. Pero ese murete y su reducido tamaño son de lo más evocador.
Nuestro anfitrión nos lleva a las dunas más próximas. Arena fina y sin piedras. La puesta de sol vela el color de la arena y los corrales de cabras forman una misteriosa escenografía.
En otra ocasión le retrato a él y a otra de sus hijas. Como muchos hombres aquí, tiene poco trabajo. Y nos presta su tiempo llevándonos aquí y allá. Es un hombre de cabeza despejada y conversación agradable, con el que hablamos de muchos temas.
Viajero en Tindouf