lunes, 15 de mayo de 2017

Maîtriser de Garçons de Colmar en Zaragoza

La música se siente más dibujando, una coral es un ejercicio gráfico complicado, pero escuchando voces angelicales es más fácil, sólo te tienes que dejar llevar, u observar las manos de la directora que parecen mariposas arrebatadoras.






2 comentarios:

Antonio MAESTRO MAGAZ dijo...

Menudo reportaje, por la música y el entorno que también tiene lo suyo. Esa iglesia de San Cayetano.....

Luisa Masete dijo...

No había coro ni nada, lo difícil es elegir, simplificar, pero cuando suena la música y el canto, todo fluye. Y menuda fluidez la tuya Clara. Aplausos para ti.