Después
del taller de dibujo con Juan Varela me quedé con ganas de dibujar algún
pájaro, y sólo unos días después me enteré de un anillamiento de aves que iba a
haber en Cuarte, así que allí me presenté.
Para
los que no somos duchos en dibujar animalillos que salen volando o que están
lejísimos, el anillamiento tiene una ventaja, los pájaros están agarrados por
las patas (ya veis que no aparece ninguna en los dibujos), relativamente cerca,
y puedes mirarlos con más detenimiento.... otra cosa ya es lo que salga...
Y
aunque Juan Varela seguro que me ponía un suspenso grandote, ya que pasé de
todo tipo de plumas... coberteras, escapulares, primarias, secundarias... en
fin, que justo me vino para fijarme un poco en los picos, tamaño y colores (los
cuales tuve que anotar porque no me daba tiempo)... lo pasé muy bien y por lo
menos pude quitarme el gusanillo.



