Aún no he subido el cuaderno de Teruel, y da respeto colgar una entrada después de la lección de Jorge, pero es de bien nacidos ser agradecidos, y me toca dar públicamente las gracias a Carlos, Carla y a Helena por haberme hecho partícipe de un proyecto tan bonito como Nel cestino di capuccetto rosso. No había aterrizado del Curso y tenía que acercar mi trabajo para esta buena ocasión. Fuí la penúltima en colocar mi obra (para desesperación de los anfitriones). No es mi manera habitual de proceder, pero en este caso creí que iba a faltar a mi palabra.Pero llegué a la cita... tarde pero con hora.
Había solicitado la amasadora para hacerme con ella durante la exposición, y unas horas antes estuve a puntito de llamar y decir... ¡No llego!.
Y lo que me hubiera perdido si no hubiera llegado. Magia, es lo que se vivía por ahí. Lo más alternativo, singular, intelectual,artístico y movido de Zaragoza pasó por la breve e intensa exposición. Fuera de todos los circuitos artísticos y ordinarios, que ya quisieran tener lo que se ha tenido ahí: de obra, de animación y de personal.
Esto es un blog de cuadernos, así que ayer en el cierre y despedida -Hasta para eso originales, celebramos la inaguración y el cierre-, saqué el cuaderno y fijé la estampa para poderos contar esta iniciativa tan genial y sorprendente, y poder agradecer el que contaran conmigo. Disfruté, aprendí, dibujé y me congratulé con una Zaragoza fresca, fuera de protocolo, que anima a seguir confiando en ella y seguir haciendo cosas.

Carlos nos deleitó con un extraordinario y exquisito espectáculo de Títeres.

Carla desde su trapecio,toda de negro, nos obsequió con delicadas piruetas. Estilizadas sobre las blancas paredes y las llamadas de atención de las obras expuestas circundando sus movimientos y completando la escena. ¡Bravísimo!. Felicidades y gracias a los dos.



Y hablando de cuadernos. Ahí arriba estaba expuesto un sorprendente cuaderno de pintar "costumizado" por Carla. Un audaz y picarón dibujo anima -más que nunca- las páginas del editado como cuaderno infantil, convirtiéndolo en entretenimiento e "inspiración" de adultos.





































